Orientaciones para desarrollar proyectos en el MHM

El Mobile History Map es una aplicación móvil y plataforma de geolocalización que facilita el aprendizaje basado en el trabajo por proyectos y el aprendizaje-servicio. MHM permite a los profesores motivar a sus estudiantes a diseñar, crear y compartir contenidos significativos con el fin de hacerlos llegar a su comunidad de referencia y a la ciudadanía en general, mientras desarrollan el currículum y mejoran sus habilidades digitales.

Fase de preparación en la que concretamos qué vamos a trabajar, cómo y cuándo lo haremos, y también como prevemos saber si lo hemos conseguido.

Inicialmente, será necesario identificar cuál es la necesidad social de nuestro entorno que nuestros alumnos pueden atender.

Habrá que tener en cuenta que el proyecto elegido se alinee con el Proyecto Educativo de Centro (PEC).

El producto final −en el caso del MHM− será un juego, o una serie de contenidos, que estará configurado por una serie de puntos de interés con informaciones georreferenciadas sobre la temática escogida.

Finalmente, todo dependerá de los destinatarios y de lo que queramos conseguir con nuestro 'producto final'. La creatividad del grupo y nuestro conocimiento sobre las posibilidades que distintas herramientas digitales nos ofrecen serán clave.

El profesorado puede tomar la decisión sobre la elección de la temática, por ejemplo adaptando el proyecto a alguna de las actividades que ya hemos hecho en otros cursos, o creando una nueva actividad. O bien podemos decidir la temática conjuntamente con los alumnos.

- Acotar muy bien la temática y valorar su encaje en los objetivos y contenidos de nuestra programación curricular y, en consecuencia, en el nivel educativo de nuestro alumnado.

- Determinar en qué espacio curricular lo podremos incorporar: en la dinámica de una materia o varias; en el espacio de atención tutorial; como crédito de síntesis; en el marco de una semana de actividad extraordinaria en el centro, etc.

- Si es posible, trabajar el contenido informativo con la colaboración de entidades de nuestra comunidad; de este modo, mejorará la calidad y se conferirá más valor a nuestro producto final.

- Una posible forma de concretar esta oferta es imaginarse el producto final que queremos crear y su posible utilidad para la comunidad.

- Reflexionar sobre cómo presentaremos la propuesta a nuestros alumnos para motivarlos e implicarlos, desde el inicio, en el diseño y ejecución del proyecto.

- Una sugerencia práctica es formular una pregunta en forma de reto que nos ayude a estructurar el proyecto y motivar al alumnado.

- Acordar una acción o actividad que realmente interese e importe a los alumnos, y que tengan ganas de llevar a cabo. Si el producto tiene valor para la comunidad, seguramente conseguiremos que el proyecto sea atractivo.

- Especificar qué tipo de público o usuarios serán los destinatarios de nuestro itinerario (familias, estudiantes de otros centros educativos o de nuestro propio centro, público en general, etc.) y pensar cuáles son las opciones disponibles en el MHM que se adecúan mejor a sus necesidades y características.

- Ser realistas y plantearnos un objetivo de producto final asumible, teniendo en cuenta: el tiempo disponible para la realización del proyecto, las características de nuestro grupo de alumnos, la disponibilidad de las herramientas digitales necesarias para hacerlo y nuestras habilidades y conocimientos.

- Los proyectos pueden estar abiertos a realizar aportaciones a otros cursos o a otras personas, por lo que no hace falta llegar a agotar todas las georreferenciaciones de una sola vez.

- Hacer una lista de herramientas y recursos digitales que conocemos y que tenemos a nuestra disposición para ayudarnos a imaginar y decidir el producto final que podemos crear. Si es pertinente, determinar qué tipo de ayuda vamos a requerir de entidades externas al centro, y qué acuerdos de colaboración serán necesarios, así como la viabilidad del contacto y la relación a establecer.

- Saber quién se encargará de establecer el contacto con las entidades externas y determinar cómo se vehicula institucionalmente.

Es el momento de concretar con qué contenidos trabajaremos y qué competencias adquirirán los alumnos al preparar, realizar y evaluar el proyecto. Algunas de estas competencias estarán directamente relacionadas con el tipo de contenidos con los que trabajemos. Pero hay otro tipo de competencias vinculadas a los tres ejes metodológicos en los que se basa esta propuesta: el trabajo en proyectos de Aprendizaje-Servicio, el trabajo colaborativo y el uso de herramientas digitales.

En función de los objetivos de aprendizaje establecidos, debemos concretar qué contenidos, competencias y valores o actitudes queremos evaluar. Dado que trabajaremos individualmente y en grupo, hay que tener en cuenta también esta doble dimensión.

Trabajar en proyectos nos permite, como docentes, tener múltiples oportunidades de evaluación. Además de la evaluación por parte del docente, podemos incorporar la evaluación del alumnado: autoevaluación; entre pares; y entre grupos (coevaluación).

Sugerimos el uso de rúbricas que permitan hacer más consciente y partícipe al alumno de sus avances y de sus dificultades (tanto en grupo, como individualmente). Así podrá tomar las decisiones necesarias para reorientar o reforzar los aprendizajes requeridos. Con ello, sin duda, ayudaremos a aumentar el grado de implicación del alumno en su proceso de aprendizaje.

Nos interesa ir evaluando el proceso, no sólo el producto final, por lo que será fundamental ir aportando feedback al alumnado de forma continuada durante todo el desarrollo del proyecto.

- Determinar qué objetivos del PEC ayudan a desarrollar el proyecto.

- Determinar en qué materia o materias podemos enmarcar el trabajo de los contenidos y competencias a desarrollar.

- Prever cómo y cuándo será conveniente evaluarlos.

- Construir una rúbrica de evaluación con descripciones precisas de los diferentes grados de logro de la competencia que se pretenden valorar.

- Diversificar al máximo los instrumentos de evaluación que utilizamos. Así nos adaptaremos mejor a la diversidad de formas de aprender de nuestro alumnado.

Al margen de los recursos específicos necesarios en función de la temática elegida, habrá que tener en cuenta el uso de algunas tecnologías de base para la realización del proyecto: Dispositivos móviles con conectividad (lo ideal sería poder contar con un dispositivo para cada grupo de tres o cuatro alumnos). Los utilizaremos en dos momentos:

En la creación de los contenidos de nuestro itinerario, como herramienta de registro audiovisual (captura de imágenes, vídeos, audios).

En la experimentación de los contenidos creados, un vez tengamos editado nuestro itinerario o recorrido de puntos geolocalizados.

Crear los espacios necesarios donde poder recoger la información de forma compartida: Google Drive, Moodle, Blogs, etc.

Acceso a la plataforma de geolocalización de contenidos MHM, el entorno desde el que crearemos y editaremos el producto final de nuestro proyecto: http://mhm.mobileworldcapital.com

El siguiente paso en la concreción de nuestro proyecto nos lleva a la planificación: concretar qué haremos y cuándo lo haremos.

Sugerimos establecer una secuencia de actividades que contemple tres momentos:

INTRODUCCIÓN

Actividades de motivación y presentación de la propuesta, junto a actividades de toma de decisiones relacionadas con el diseño del proyecto si optamos por hacer participar al alumnado en el momento previo a la realización del proyecto.

DESARROLLO

Actividades centrales de realización de las tareas necesarias para alcanzar los aprendizajes propuestos y crear el itinerario geolocalizado de contenidos digitales.

Teniendo en cuenta la dinámica de trabajo por proyectos, en este bloque de actividades deberemos incluir dinámicas de:

Organización de los grupos de trabajo y distribución de tareas.

Búsqueda de información y contraste.

Contacto con las entidades de la comunidad que colaboren o participen en el proyecto.

Creación de los contenidos en varios formatos y soportes.

Publicación y difusión.

CIERRE

Actividades de finalización del proyecto que contemplen la presentación y uso del producto terminado a los destinatarios finales, así como dinámicas de evaluación final de los aprendizajes y de valoración de los resultados del proyecto.

Una vez definidas las actividades, teniendo claro el ritmo y la duración de las sesiones, ya sólo queda concretar en el calendario el desarrollo de la secuencia.

- Es recomendable acotar muy bien el tiempo de dedicación de los alumnos al proyecto. Lo mejor es concentrar las sesiones de trabajo (si es posible, lo idóneo es poder trabajar de forma continuada durante más de una hora y media, o dos horas) y evitar alargarse excesivamente en el tiempo.

- Será importante ayudar a los alumnos a marcar hitos y plazos, ayudándoles a programar sus tareas dentro del calendario de sesiones disponible.

- Tendremos que tener en cuenta la disponibilidad de medios y recursos económicos y humanos (si necesitaremos ayuda de otros compañeros del equipo docente o de las entidades de la comunidad que colaboren en nuestro proyecto).

- Será conveniente informar a las familias del proyecto y de sus requerimientos, sobre todo en lo que respecta a los derechos del uso de la imagen y si implica la realización de salidas del centro.

- Será conveniente incluir alguna sesión para trabajar con los alumnos los aspectos relacionados con la protección de la intimidad y el uso de imágenes. Preparar un documento de autorización del uso de los derechos de imagen para utilizar en las entrevistas que hagan los alumnos a otras personas.

- Si es pertinente, será necesario incluir en la planificación reuniones de coordinación con las entidades que colaboren o participen en nuestro proyecto.

Fase correspondiente al desarrollo o ejecución del proyecto. Se recomienda llevar a cabo un registro audiovisual de la experiencia, a modo de 'Diario-reportaje de campo', elaborado por el propio alumnado. Este diario audiovisual nos servirá para el análisis y la difusión.

Cuanto más protagonismo y participación en el proyecto demos a los alumnos, más implicados y motivados se sentirán. Por eso sugerimos contar al máximo con el alumnado desde el primer momento, dándoles la oportunidad de responsabilizarse de aspectos de la planificación y gestión del proyecto.

En función de los objetivos de aprendizaje establecidos, debemos concretar qué contenidos, competencias y valores o actitudes queremos evaluar. Dado que trabajaremos individualmente y en grupo, hay que tener en cuenta también esta doble dimensión.

En la formación de los grupos de trabajo es conveniente establecer criterios para crear grupos heterogéneos con suficiente potencial para poder llevar a cabo las tareas encomendadas. Buscaremos, siempre que sea posible, la heterogeneidad de los grupos en cuanto a perfiles emocionales, estilos de aprendizaje y teniendo en cuenta los niveles de competencias a desarrollar de forma prioritaria.

- Los grupos suelen ser de 3 o 4 miembros como máximo. De esta forma favorecemos la implicación de todos los alumnos.

- Distribuir equitativamente las tareas entre los diversos grupos, y clarificar las funciones y responsabilidades que cada uno de ellos desarrollará en el conjunto del proyecto.

- Establecer unas normas de funcionamiento claras y compartidas en los grupos de trabajo.

- Sugerir la distribución de roles en los equipos de trabajo, favoreciendo que todos los alumnos puedan desempeñar diferentes roles.

Cuando tengamos todos los elementos de la fase de preparación del proyecto definidos y concretados será el momento de llevar a cabo nuestro plan de trabajo.

La planificación y el calendario nos marcarán el ritmo de trabajo y estaremos atentos a cualquier ajuste que consideremos necesario, a medida que se desarrollen las actividades.

Sería interesante disponer de un lienzo o cartulina grande en el aula donde poder ir anotando el registro de acciones realizadas. Esto puede ayudar a que los alumnos tengan presente el proyecto y sepan si se están ajustando o no a los plazos planificados.

Derechos de autor

Es importante recordar que, si vamos a hacer entrevistas y/o fotografías a terceros será indispensable contar con la conformidad formal de éstos para poder incluirlas en los materiales de difusión que vamos a crear.

- Será importante llevar a cabo un seguimiento y control del ritmo y buen desarrollo del proyecto. Tenemos que mantener la implicación y motivación de todos los participantes.

- Como docentes, es recomendable observar y registrar cómo se van desarrollando las actividades. Estas anotaciones y documentación de los avances nos ayudarán a evaluar el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos al final del proyecto.

- Durante la realización del proyecto, a medida que vamos cerrando fases, tenemos que ir ejecutando nuestro plan de evaluación, recogiendo evidencias de lo que se está experimentando y aprendiendo. Será muy enriquecedor y significativo ir reflexionando conjuntamente con los alumnos sobre las actividades realizadas. Para ello podemos recurrir a instrumentos que nos pueden ayudar, tales como diarios de clase, o también los reportajes audiovisuales que vaya elaborando el equipo de reporteros.

Es el momento en el que se experimenta la primera versión del producto para comprobar si su comportamiento es el esperado en cuanto al diseño y la construcción y, al mismo tiempo, de tratar de encontrar los puntos mejorables del proyecto.

En este paso, es necesario que los alumnos busquen personas que no hayan participado en el desarrollo del proyecto para probar su funcionamiento. Conviene anotar todas aquellas mejoras que puedan observar durante esta experiencia y las que puedan aportar los colaboradores que realizan el recorrido.

En este paso hay que traducir en mejoras la experiencia de las personas que han probado la producción de los alumnos. Hay que dar importancia a esta fase del proyecto, dado que es relevante que los alumnos sean conscientes del propósito del producto final del proyecto. Dar sentido a lo que hacen representa poner en valor sus aprendizajes.

La fase de valoración y celebración de resultados es el momento en el que valoramos conjuntamente la experiencia con la intención de disfrutar de los éxitos conseguidos, tanto a nivel de los aprendizajes alcanzados, como de las emociones resultantes del impacto que ha tenido o puede tener el proyecto como servicio para la comunidad.

En el caso de que decidamos hacer un proyecto de aprendizaje-servicio, un elemento destacable del enfoque es que siempre contempla la presentación, el retorno de los resultados a la comunidad. Este aspecto no sólo es intrínseco al servicio social que se espera ofrecer, sino que contribuye a dar visibilidad al trabajo realizado por el alumnado, aportando un mayor sentido a su aprendizaje y aumentando su grado de satisfacción.

Para favorecer la implicación de los alumnos será conveniente que ellos mismos planifiquen la forma en la que darán a conocer su proyecto, o el de toda la clase si se trata de un proyecto colectivo.

Por estos motivos es fundamental prever a través de qué canales de comunicación vamos a difundir el proyecto y en qué momentos de desarrollo del proyecto vamos a hacerlo.

En cuanto a los canales de comunicación, sugerimos utilizar aquellos a los que tenga acceso el centro. Lo habitual será disponer de un sitio web o un blog del centro. También puede ser que tengamos contacto institucional con otros centros o redes de educadores.

Otro ámbito de difusión puede ser, claramente, lo que nos puedan ofrecer las entidades de la comunidad que participen en nuestro proyecto. O también otras entidades ciudadanas relacionadas con el tema que trabajamos; o bien administraciones y medios de comunicación locales, con los que podemos establecer contacto.

En cualquier caso, independientemente de las plataformas desde las que nos publicitemos, sugerimos crear un espacio específico y propio para el proyecto (una página web o un blog). Un espacio que podremos gestionar con libertad para poder actualizar la información −en la medida en que nos interese y sea necesario− y que los propios alumnos puedan actualizar con facilidad (el grupo de reporteros podría ser el responsable de este espacio propio de difusión del proyecto).

Una vez decididos los canales, la otra decisión importante es determinar en qué momento del desarrollo del proyecto anunciaremos o difundiremos información sobre el mismo. Recomendamos comunicar el desarrollo de la experiencia desde el inicio y no limitarnos a publicitar sólo el resultado o el producto final.

- Podemos valorar la conveniencia de organizar una sesión de evaluación conjunta con todas las entidades participantes en el proyecto y los alumnos. Incluso podemos invitar a algunos de los primeros usuarios de nuestro itinerario.

- Como docentes, también será el momento de evaluar otros aspectos de la gestión del centro, como la disposición de recursos humanos, económicos y organizativos. Tendremos que tomar buena nota de lo que ha funcionado y de lo que deberíamos tener en cuenta en futuras experiencias de Aprendizaje-Servicio.

Una vez culminadas todas las actividades planificadas, y habiendo creado nuestro juego o colección de contenidos georreferenciados, es el momento de valorar el trabajo realizado y reflexionar sobre él. La reflexión nos ayudará a dar sentido a la experiencia vivida por el alumnado. Esta valoración, dado el carácter de aprendizaje-servicio de nuestro proyecto, deberá tener una doble dimensión:

La evaluación de los grupos de trabajo y de cada uno de los alumnos participantes en relación con los objetivos de aprendizaje pretendidos con la actividad. Será el momento de contrastar con los alumnos los conocimientos y las habilidades que han adquirido, y lo que han sentido y experimentado realizando el proyecto.

La evaluación del propio proyecto de aprendizaje-servicio teniendo en cuenta tres niveles de reflexión:

Su planteamiento y realización: En este sentido será conveniente valorar conjuntamente con los alumnos qué aspectos de la planificación o del desarrollo de las actividades han funcionado, y cuáles deberíamos revisar para próximos proyectos.

La dinámica de trabajo y colaboración con las entidades de nuestra comunidad que hayan participado en el proyecto: Será importante contrastar lo siguiente con los responsables que han participado: cómo valoran la experiencia y qué aspectos consideran que podrían mejorarse en futuras colaboraciones.

El impacto y utilidad del servicio generado: En definitiva, los resultados de nuestro trabajo. En este nivel sugerimos tener en cuenta la valoración que hacen los destinatarios beneficiarios del servicio. Para ello podemos plantear y diseñar con los alumnos algún instrumento de recogida de datos que nos permita medir, por ejemplo, el grado de satisfacción de las personas que experimenten nuestro itinerario georreferenciado. Puede ser a través de un sencillo cuestionario, que podemos incorporar como formulario digital en línea y añadir al final de nuestro itinerario.

- Establecer acuerdos con las entidades de la comunidad que vayan a hacer difusión del proyecto y del producto resultante. Determinar el formato de la publicidad y la periodicidad.

- El 'grupo de reporteros' puede ser también el responsable de ir actualizando la información en el sitio web o el blog del proyecto. Así aseguramos mantener el interés por el trabajo que realizamos entre los seguidores de nuestro espacio en Internet.

- Coordinar un calendario de publicación de informaciones con las entidades que nos darán difusión.

- Diversificar el formato de informaciones que vamos publicando. Podemos combinar textos de resumen de las actividades o de vivencias de los participantes con: imágenes o vídeos que muestren de forma visual las tareas realizadas; gráficos de resultados; entrevistas a agentes de las entidades que participan en el proyecto; impresiones de los beneficiarios, etc.

Esta fase final también es el momento para los reconocimientos y agradecimientos. Es importante valorar el esfuerzo realizado por todos los participantes en el proyecto: alumnos, docentes y colaboradores. Una actividad final de cierre y celebración conjunta puede ser un buen momento y espacio para reconocer los logros alcanzados y para el refuerzo positivo, especialmente dedicados al alumnado.

Continuación del Proyecto: La valoración global del proyecto y del impacto del servicio ofrecido nos servirá para valorar las posibilidades de repetir la experiencia. Según el tipo de contenidos realizados, podríamos plantearnos actualizar o ampliar anualmente la información publicada.

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